Preparando algunos pedidos. ¡Qué duras son las despedidas!
Es que se les coge cariño, a los condenados...
No sabéis con qué ojos me miran los octupitos cada vez que se marchan. Estos últimos se han ido a Asturias, Barcelona y Canarias. Desde luego allí, en la costita, estarán más en su salsa que en este Madrid que hoy a vuelto a los cero grados.





Esperando, con las manos abiertas...































